Aston Martin Residences es la torre con forma de vela que cierra el skyline de Downtown Miami en la desembocadura del río, donde el agua se abre hacia Biscayne Bay. Entregada en 2024, ya no es preconstrucción: es un activo terminado, con amenidades operando y un mercado de reventa propio.
Desarrollada por G&G Business Developments y diseñada por Luis Revuelta —Revuelta Architecture, de Miami— junto al estudio argentino Bodas Miani Anger, con el equipo de diseño de Aston Martin a cargo de lobbies, interiores y amenidades, la torre suma 66 pisos y 391 residencias sobre una de las parcelas más singulares de la ciudad: la punta donde el río Miami entra a la bahía. Ese emplazamiento le da vistas de agua en casi todas las orientaciones y la convierte en uno de los edificios residenciales más altos al sur de Manhattan.
Para el comprador de hoy lo relevante no es el render, sino el mercado secundario: qué unidades revenden sus propietarios, a qué precio por pie cuadrado, y qué ofrece la torre en alquiler. Esta página ordena eso —inventario en vivo en venta y en alquiler, cómo leer el valor, y el proceso de compra— para que llegues a la oferta con criterio, no con entusiasmo.
Qué hace distinto al edificio
El valor de Aston Martin Residences no está solo en la marca: está en combinar una ubicación irremplazable con un programa de amenidades pensado como un edificio de destino, no como un condominio más. Entre lo que define la experiencia:
- Emplazamiento único en la desembocadura del río Miami, con frente de agua propio y marina para embarcaciones —incluida capacidad para un superyate—, una rareza absoluta en Downtown.
- Sky amenities en los pisos superiores: sky bar, piscina infinity, spa, gimnasio de doble altura, cine, golf virtual y salones de eventos, con servicio de estilo resort.
- Diseño de autor con firma Aston Martin arquitectura de Revuelta y Bodas Miani Anger, y el lenguaje de Aston Martin en lobbies e interiores; la silueta de vela es reconocible desde la bahía.
- Corazón de Downtown a minutos de Brickell, el distrito financiero, los museos Pérez y Frost, y el Adrienne Arsht Center, en la esquina donde el río entra a la bahía.